
Noche de Carnaval, dos de la mañana, suena el teléfono en casa de los Antúnez.
-Mamááá, la mato, te juro que la matoooo. De esta noche no pasa, que sepas que tengo un cuchillo y cuando vuelva esta noche de donde quiera que esté la voy a mataaaaar!-
La mujer entrada ya en los sesenta, no lo duda ni un instante, deja a su marido medio atolondrado después de tantas horas de televisión, en la cama, coge la cartera, el cuchillo de cortar jamón y en babuchas con un boslón de pelo rosa y camisón ultratrasparente con su habitual costumbre de ir "a lo comando", sale corriendo a la calle a coger un taxi que la lleve a casi 200 kms de donde vive.
El taxista sorprendido por la imagen de aquellos pequeños pechos aún turgentes y del triangulillo de pelo que aún en la noche se divisaba entre los pliegues del camisón, paró sin dudarlo obviando el cuchillo del jamón.
-Vaya a toda velocidad a ésta dirección...-
Por otro lado en Cádiz, una alegre reunión carnavalera, llegan al centro en una furgoneta que de habitual carga de escombros, y bajan por orden catorce personas, la pandilla de la Miguelina, Luisa Pechuguita, María Antoñeta, Loli la Caoba y la Manola, que aquella noche lejos de disfrazarse se habían puesto sus mejores galas que habitualmente sólo podían lucir en ciertos locales de dudoso perraje y a ciertas horas bastante intespestivas.
Con sus trajes imitación de los modelitos de la pasarela Cibeles de aquel año, al estilo Versace con telas inspiradas en los leopardos salvajes del África central, las cebras también salvajes y los hipopótamos del Kilimanjaro y alguna vaca pinta del Norte de Europa tirando para Holanda.
Ni con aquellos pelucones, ni con la refinanciación de la empresa Titanlux y Titansport en la que habían invertido por la compra de toneladas de pintura que llevaban enfoscadas en sus caras, podían disimular las prominentes nueces de sus cuellos ni los pelarracos que surgían de sus escotes rellenos de calcetines de deporte blancos.
Por otro lado, una serie de reinonas desconocidas y muy escandalosas amigas de las primeras, el dueño de la furgoneta y organizador del contubernio, conocido como la Paca que con sus habituales Jeans devastadores de su semilla, dado el índice de apretamiento dos tallas y pico por debajo de la suya y sus petados músculos opcipitales que sobresalían de una camiseta amarilla talla XXS sin mangas en una fría noche, sin olvidar a su bellísima sobrina con unas plataformas de 14 cms de tacón al estilo zapato de cristal de cenicienta, con unas bombillitas que al tocar el suelo se encendían y rodeando sus salvajes piernas de diosa hasta el muslo con unas cintas al estilo sandalia romana.
Una de las reinonas afirmó que toda aquella que no llevara un zapato como aquel era una masculina y una basta...
Y allí estaba ella, Lola la fémina novia del siniestro artífice de la llamada, diciéndole toda la noche a Paca que estaba loca por trincarse a uno que venía disfrazado de mecánico de submarinos, lo cabrón que era su hermano.
Paca mientras fingía escucharla se imaginaba en los pasillos del submarino chocando y rozándose con aquella mole de músculo sucia de grasa de motor y sonrisa blanca de película. Y la cuñada, noveno cubata en mano, hablando sola exputando palabrotas... Y luego llorando se le acercaba diciendo :
-Pero es que yo lo quierooooo-
Siete de la mañana...
LLega la furgoneta de la que bajan todas las reinas con caras de prostitutas baratas, rímeles corridos y en escándalo total cantando con pollos "Vivir así es morir de Amor". Sorpresa ¡OOooooooooo!!!
Allí está la madre casi en bolas, con el cuchillo de jamón sobre las venas delbrazo diciéndole al hijo que la miraba desde la ventana del primer piso con los ojos ensangrentados...
-Si la matas, después me mato yo- Él ve a Lola salir de la furgo.
-Putaaaaaaa, seguro que te los has tirado a todos-
Gran estruendo entre las reinonas que asustadas gritaban y cacareaban como gallinas, gritando que jamás tocarían a Lola ni borrachas. Ellas tan dignas que hablaban de la búsqueda del macho bravo desaforado y de sus coños inventados ¡Qué vulgar!
Una muy glamourosa borrachísima y algo rústica le gritó casi ininteligiblemente:
-Tú lo que eres es un Homeópata-
-Dirás psicópata ¿No cariño?- Dijo una con voz de Constantino Romero
-¿Y como se dice un psicópata que odia a las reinonas?
La madre aterrorizada, pues sabía lo dado que era su hijo a perder el control bajo el efecto de las drogas de las que solía abusar, se interpuso entre Paca y la Miguelina en la puerta que querían subir al baño como fuera, lo que querían de verdad era picar algo de la tortilla de papas que habían dejado preparada para el desayuno y con la que venían soñando en el camino después de la larga noche, y la madre:
-¡¡¡No subáis, esto es una ruina, esto es una ruina!!!.-
Hasta que Lola armada de valor dijo que subiría a hablar con él que la insultaba a vocerío vivo esperando despertar a todo el tranquilo vecindario de casas adosadas y ella le contestaba arrabaleramente que era un desgraciao...
-Tiene un cuchillo, no subas- Dijo la madre
Pero Lola valiente subió, abrió la puerta y de repente dejaron de sonar los gritos e insultos.
Todo quedó en absoluto silencio, las doce personas con las pinturas corridas mirándose, la madre en camisón, todos al alba del día... Nadie se atrevía a subir... Por lo que pudiera haber ocurrido. Salvo la Luisa Pechuguita que era como un almohadón de plumas y que se meaba viva que dijo:
-Ya no puedo más, si aguanto un minuto mas voy a perder todo el aceite de mi cuerpo pata abajo, tengo que subir!-
Y abanderada cogió el cuchillo de jamón, loca por pillar el water sin saber lo qué podría encontrase en la casa...Tras ella la madre seguida de las reinas que lejos de ser sigilosas, con las tajadas, los dolores de pies de los tacones y lo surrealista del momento iban haciendo ruiditos y gemiditos.
Abrieron la puerta que sonaba como la del castillo de Drácula y allí estaban los dos tórtolos, él haciéndoselo a ella en plan perro contra la pared, dedicándose declaraciones de amor eterno.
Al darse cuenta del público asistente boquiabierto por la escena porno, se pusieron mas cachondos aún y en un momento a lo orquídea salvaje se fueron al cuarto a concluir lo comenzado.
Las reinonas se atusaban las melenas en el espejo del baño diciéndose entre ellas, uyuyuyuyuuyuyuyuyu...
La madre cuchillo de jamón en mano tomó un taxi de vuelta a casa en camisón trasparente.
6 comentarios:
Que fiestorro y mira que perdérmelo, el cuchilolo le daba un momento de tensión tremendo y morboso.
Yo también me perdería en el submarino
Besos
Yo también me lo perdí oooooo, aunque de tanto oir la historia parece como si hubiera estado, pero me consta que en esta y en otras ocasiones de las que sí que fui testigo la Realidad superó con creces a la ficción...
Besotes
Las historias de almodóvar deben calar por eso...porque van a lo que sucede en la realidad, y a lo básico que aparentemente nos hace humanos
Besis
La verdad es que estas historias Almodovarianas, no me van mucho, me dan mal yuyu. Estos ambientes sórdidos y faranduleros, con sus dosis pasionales a lo loca desatada, me producen cierto rechazo y cierta aversión. ¡Qué le voy a hacer!.
NoelPlebeyo: Dices que esas historias deben calar... Y me pregunto ¿A ti te calaron? A mí Almodovar, la verdad que ni fu, ni fa. Alguna cosa me ha gustado, reconozco su originalidad y sobre todo su forma de comunicarse. El escándalo y la provocación siempre fueron buen reclamo. Respecto a lo básico... Es más la parte animal a la que se apela, el ser humanos nos confiere la facultad de elegir y de comunicarnos. Curiosas respuestas para este post, puntito de inflexión.
Teutates: Atisbo tras lo expresado... Ergo el cine español actual, yuyu te causa (Hablo como Yoda el de Star Wars);-). Recuerdo los castings que hacían mis compañeras de piso, venían flipadas y se llevaban semanas preparándose el papel de una prostituta yonki maltratada. Y todas mataban por esos papeles, aunque parecía que no hubiera otros...
Todo lo que no comprendemos, aquello que se sale de nuestros esquemas creados, se nos escapa de nuestro entendiemiento y por lo tanto de nuestro control, causa, desconfianza, miedo, ó como dices tú, mal yuyu. Muy respetable, mientras las puertas de la tolerancia a lo diferente se mantengan abiertas "Live and Let live". Que sea diferente no conlleva que sea malo. Besos
Querida Pantera, yo soy, como supongo que ya imaginarás, de los que respeto cualquier otra forma de ver, vivir o sentir las cosas de forma diferente a la mía, pero no caigo en la tentación de no decir lo que veo, vivo o siento ante ello, solo porque sea políticamente incorrecto, o por miedo a que, incorrectamente me puedan tildar de intolerante, Xenófobo o mandangas similares, creo que esto no es intolerancia, es honestidad, y ellos por supuesto que hagan lo que quieran.
Respecto al cine español, sí que me gustan muchas películas, me río una barbaridad con las de Fernando Tejero, y disfruto con las pelis de Berlanga p.e., e incluso hay algunas de Almodobar que me gustaron mucho, como "Todo sobre mi madre", pero el cine de Almodobar basado en putas, travestis y homosexuales, me parece malo, que no refleja la realidad de estos colectivos, y además pienso que abusa del tema.
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