
Y la brisa del Sur, me acariciaba la cara.
Sólo me quedaba una cerilla para quemar todas mis naves y así no volver mas a su isla cuyo contorno divisaba perfectamente en el Sur infinito.
Prendí el fósforo junto a las velas y una a una las vi arder mientras pedía al viento que las ascuas encendidas llegaran también a devorar algunas de las suyas.
Pero en estas islas modernas de hoy en día y con sólo una cerilla, se pueden quemar todas las naves, véase en mi caso barquitas, que la crisis no da para yates.
Pero al dirigir mi vista al Este y ver el Gran Puente que une las dos islas, al oeste con el nuevo túnel submarino que forma un Canal y en el Norte el Aeropuerto Internacional.
Una se queda cuanto menos con cara de obsoleta.
8 comentarios:
Mejor no pensar que nunca se volverá a la isla
Besos
Aún a riesgo de ser detectada como una célula integrista cuentas con el arsenal suficiente para volar los pilares del puente más resistente que se haya construido en la historia, alegar claustrofobia para evitar el hacer el corto trayecto del gran canal, y siempre contarás con Iberia y su capacidad para retrasar de por vida los vuelos...
Gran delirio contemporáneo en el matrix actual.
Te dejaré el equipamiento de boy scout...nunca llegué a usarlo
Me parece que he visto tus ojos en el horizonte
¿Eres tu?
Luz de Gas... Gracias por el sabio consejo. En ello andurreo, día a día. Si fue en el horizonte a lo mejor no era yo... Ya que siempre estoy cerca. Si en alguno de tus encuentros hay hueco y ganas, me encantaría conocerte. Besos
Noelplebeyo... A veces me asustas, cuando me lees más allá. Más de una vez tuve que detonar una bomba atómica emocional estando yo en el centro... Pero como Ave Fénix aún con ciertos achaques, después de la destrucción total empezaron a surgir florecillas, y la vida que se renueva. Espero ¡por Dios! No tener que detonar más de esas.
Lo demás... ;-) "Querer es poder".
Gracias cielo. Besos
Bonito y agobiante relato, Las islas ya no son lo que fueron; ne relaidad nada es igual en este mundo actual y deteriorado pro la civilización y superpoblación...Un saludo!
Hubo una época en mi vida que deseé poder tener mi propia isla desierta, para poder vivir allí alejado de la una sociedad que nos impone una forma casi única de vivir la vida, pensaba que no te podías salir de un camino marcado que no deseaba, no compartía, no me gustaba, y que al final tuve que aceptar. Ahora todavía ese pensamiento de vez en cuando me viene a la mente, pero me lo tengo que quitar de la cabeza para continuar por el camino marcado.
Lo que sí he conseguido es aislarme de todo aquello que no me gusta y no es obligatorio, y ahí es donde me refugio, pongo y quito el puente cuando me da la gana.
Muy bonito lo que escribes, como siempre Pantera.
Las islas ya no son lo que eran, querida amiga. Un placer leerte de nuevo.
Moderato... Agobiante, no? Jeje. Interesante apreciación... Gracias.
Teutates: Por lo que cuentas has encontrado un punto intermedio para vivir sin renunciar a tu criterio ni a la sociedad. El poder de elegir, y tener valor para llevar a cabo los propios sueños es la capacidad que nos hace no sólo movernos a nosotros mismos sino también el mundo. Gran poder el de la elección.
Octavio: Las islas son el reflejo de nosotros, que tampoco somos los de antes.
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