viernes 5 de junio de 2009

It´s beyond my control

(Eros y Psique)

Creyó haber llegado a conseguir el virtuosismo, en la técnica y capacidad de poder evitarlo.

Nació sin miedo, como todos los seres inocentes que en su indefensión nos muestran que no temen a nada.
Todo comenzó cuando echó a andar, ¡qué gran aventura era la velocidad! Caminar sobre dos piernas, llegar a lugares inexpugnables y en la plena confianza, el llanto por el bocazo.

Y llegó la curiosidad por tocarlo todo, por probarlo todo y llegaron los calambrazos, los dolores de estómago y los llantos.

Jugó con cerillas y se quemó y con el paso de los años tras cada nueva curiosidad, experimentó el dolor de lo inesperado, hasta el punto de ver fuego donde no había cerillas, de ver la caída donde no había barranco, de ver el rechazo donde no hubo acercamiento.
El miedo se había apoderado de todo su ser como un virus implacable, sobre sus hombros el peso de una inmensa losa de culpa infinita, por cargas creadas desde el temor y la responsabilidad sobre todo el universo que le rodeaba, dándose tanta importancia que llegó a pensar que la Felicidad ó Infelicidad de quienes le rodeaban dependía de una sola de sus palabras ó gestos anteponiéndolo todo a su propio ser.
Lejos de quien creía ser se fue convirtiendo en un conglomerado de prudencia extrema, bloqueos inesperados y sistemas defensivos de atalaya, habiendo llegado al virtuosismo máximo a la hora de evitar casi todo.
Evitaba viajar, para no accidentarse.
Evitaba los enfrentamientos para no confrontarse.
Evitaba a las personas para no quererlas.
Evitaba las cerillas para no quemarse.
Evitaba el tiempo libre para no pensarse.
Evitaba las drogas, para no aficionarse.
Evitaba los encuentros furtivos para no colarse y los amores largos para no engancharse.
Y en su cúlmen de poder evitarlo todo, apareció alguien. Y sintió que a su lado viajaba imaginando, sabiendo que iba a estrellarse.

Que nunca sintió un enfrentamiento tan grande, ya que todo su ser se rebelaba contra evitarle.
Que de quererle ya no podía zafarse. Que ardía en deseos de quemarse. Y el tiempo libre le faltaba para entregarse, que le pensaba aunque no le pensase.
Aquel ser era como un conglomerado fatal de drogas de las que no podía desengancharse. Y en su mente en cada instante inventaba encuentros furtivos para encontrarle y pasar a su lado al menos un minuto mas, un instante.
No podía evitarlo, el miedo le roía las entrañas como un monstruo, los pies paralizados, la lengua quieta, la batalla campal interna donde todos acababan heridos, el control perdido y la angustia plena.
Su mente le ordenaba debes evitarle... Pero el resto de su ser entero le gritaba "No puedes evitarle".
Y en un vaivén de idas y venidas, de fuerza compungida y debilidades fuertes, cayó rendida a los pies de aquello tan incontrolado que iba sin duda a dolerle, sin poder evitarlo... Y fue maravilloso.


4 comentarios:

Luz de Gas RadioBlog dijo...

No se puede estar siempre en una burbuja para que no nos toque nada.

Aunque lo vivido nos lleva mucho a eso, aislarnos entre cuatro paredes ya sean invisibles o reales.

Menos mal que sucumbió y descubrió el otro lado, me alegro.

Maravilloso leerte como siempre querida compañera.

Besos miles para desearte lo mejor este fin de semana.

MUAC y gracias por tus palabras.

Octavio dijo...

La vida es un deporte de riesgo y hay que asimilarlo. Si no nos exponemos al dloro, nunca alcanzaremos la felicidad. Un abrazo, amiga. Muy buena entrada.

Noelplebeyo dijo...

El virtuosismo ,parece mentira, es caer, tropezar, limpiarse heridas para al final mirarse al espejo y valorar lo que has intentado ( y logrado )


It´s beyond my control...lo dijo Bond ?

Besos, como siempre, como nunca

Pantera Rosa con Nube dijo...

Luz de Gas... Con los años y las leches tendemos a ser más un conglomerado de sistemas defensivos, que saltan como por resorte automático que nosotros mismos. Esos sistemas defensivos también nos hacen parecer más interesantes y seductores. Pero siempre hay alguien que son solo mirarte consigue ver quien hay detrás, y todo se desmorona, es bastante desconcertante... Pero como en este cuento, al final caemos en lo inevitable. Mil Besos Juan.

Octavio... El dolor como todo, si se toma en cuotas adecuadas puede incluso tornarse en placer, ya que no existiría el uno sin el otro. Aunque el dolor gratuito, el que alguien te arrase sin motivo ni sentido sólo por entretenimiento, porque estabas ahí, después de un fracaso del tipo que sea, creo que hay que evitarlo, tengo amigos reciéntemente divorciados que por donde pasan no vuelve a crecer la hierba. Gracias por tu interesante apreciación. Besos

Noel Plebeyo: ¡Qué largo! Como siempre. Jeje. La frase es el eje central de la película las Amistades Peligrosas, que imagino habrás visto, pero por si acaso hago memoria, hay una escena sublime y durísima en la que John Malkovich (Vizconde de Valmont) no deja de repetir una y otra vez "It´s beyond my control".
Frase que le delató frente a la Marquesa de Merteuil, y que constataba ante ella que él estaba enamorado de Madame de Tourvel "No puedo evitarlo", la primera de pura rabia, le contó una historia en la que sutilmente atacó lo más preciado para el conde, su vanidad, su fama.
La Historia venía a ser como la sociedad de París se reíria de él ante ese Amor tan "inconveniente" al poder ser recordado por aquella triste frase.
Manipulado, en el acto, Él se presentó frente a Madame de Tourvel y la abandonó bajo el pretexto de que "No podía evitarlo"...
Creo que las cosas que hacen que movamos ficha y cambiemos el Mundo, nuestro mundo, son precisamente esas las que no podemos evitar. Besos interminables.
"http://www.youtube.com/watch?v=cjUmvHBgHr0"