¿Sabes? Últimamente no hago más que escuchar canciones tristes, encuentro una extraña paz en ellas, una sintonía del ánimo, que vuela por el aire con la esperanza de volver a estar cerca de ti de alguna manera, una vez mas.
Te empeñas en buscar sentidos lógicos a lo que no lo tiene, en fijar tiempos matemáticos densos cuando a mí me bastaron unos segundos para saber que formarías parte de mi vida si querías. Te empeñas en juegos de poder, en ponerme a prueba cada instante, en buscar excusas y callejones oscuros para"huir" de no sé qué, que te da tanto miedo, y no soy yo, tal vez de ti mismo y de todas las cosas que puedes llegar a hacer. Se te hace mas fácil manejar lo manejable, lo conocido. Es por pura comodidad que cada día se vuelve más incómoda.
Para lo desbordante, lo imprevisible y aparentemente complicado piensas que algún día habrá tiempo ¿Tú crees?...
¿Y yo? Que me empeño en seguir aferrándome a este nudo en la garganta que desde hace semanas me recuerda de nuevo que estoy viva y que siento y padezco, aunque me cause dolor, me aferro al deseo pleno de poder hacerte Feliz.
Más allá de la sonrisa enmascarada, de las conversaciones sobre el tiempo, de las rutinas de cada día, del páramo emocional que cruzo desde hace ya demasiado, del encontrarme en lugares de alegría forzada y superficial, completamente rodeada de personas y sentirme tan lejos de todos, tan extraña y tan sola, a pesar de las charlas animosas ó los bailes ó las Donjuanescas conquistas. Todo está vacío, para mí todo lo llenas tu.
Y fue verte la primera vez y sentir que algo encajaba en mi inconexo mundo. Encontrar un sentido sin sentido, ni pies ni cabeza.
Tú a mil cosas, como siempre, fingías no darte cuenta, aunque también tu alma chocara frontalmente con la mía.
Y a día de hoy sólo puedo darte Gracias por llenarme de toda esta emoción que me desborda, que no controlo, que me araña por dentro, me tortura a veces y otras me devuelve a la Vida, que me sumerge en la tristeza de no verte.
En tu dosificador de momentos a goteo, tan austero, que me has enseñado por la parte pequeña del embudo, no has recorrido miles de kms para buscarme, ya que para ti la Felicidad se aloja en lo alto de un rascacielos a miles de kms frente a una aguja espacial, y yo sólo estaba a diez minutos de tu casa, con el deseo y la necesidad de verte en un edén sólo nuestro, donde las mentiras de poco sirven y las manzanas pecaminosas te llevan siempre a inesperados placeres.Puffff.... Ya sé, demasiado cerca, plantearte dejar esa pesada mochila de culpas e inseguridades que un día te echaste a la espalda y que llevas a todas partes, parecería mentira dejar de sentir que toda esa carga forma parte de ti mismo y poder soltarla sin poner millas de por medio.
La Felicidad con Mayúsculas parece más clara y real cuanto más a lo lejos y al llegar cerca, siempre se vuelve espejismo y niebla, ya te volviste incrédulo de tanto buscarla, de tanto camino recorrido, lo que a lo lejos pareciera perfecto de cerca se llenaba de defectos y vacíos. Y se vuelve siempre como un resorte a lo conocido, cuyo aburrimiento llega a confundirse con algo descafeinado, desmotivado, rutinario y te autoconvences que es lo mejor, que al no buscarla se ha quedado allí a lo lejos, que no hay mucho mas, aunque por dentro te contradigas y haya noches de insomnio en que entres en guerra contigo mismo.
Mas, hubo días en los que buscaste el oasis de mi voz a pesar de tus pesares, el consuelo de mis pensamientos que te alejaba de tus fantasmas, mis mensajes ocultos en una botella que sonaban a música y letra que por unos momentos te dieron remanso de Paz.
Y cuando yo no te lo pedía, tu corazón parecía querer decirme algo que se evaporaba como el humo de un cigarro al salir de tus labios. Y yo no te preguntaba, sólo quería estar un minuto mas, cerca.
Sólo con verte, con escucharte, con leerte, con la simple certeza de tu calor que era para mí como el aroma tan cercano a la Felicidad , con la Vida que bullía a borbotones y que fluía ¡¡¡ y cómo !!!
Verte como nadie es capaz, y añorarte en cada respiración, extrañarte cada noche, curiosearte en cada rincón y encontrarte en tus defectos, tan lejos que te crees del hombre que quisieras ser, que te impones sobre los hombros losas pétreas e inmensas misiones imposibles para salvar al mundo, sacrificándote a ti mismo en cada cruzada, y así creer que te sientes un poco mejor y escaparte en mil compromisos y actividades, en tu frenético ritmo, de no pensar demasiado, aunque la espalda dolorida y el cuerpo sabio se quejen y no te dejen olvidarlo, es como un castigo que te impones por mirarte cada mañana en el espejo y verte sólo como te ven los demás, un poquito más cerca de esos imposibles ideales que te marcaste un día en que quisiste hacer un Mundo mejor sin empezar por ti mismo.
Y en tu decisión definitiva me has apartado y yo que te ayudé en mi torpeza enamorada, pero sólo puedo darte Gracias, porque sólo con un inocente beso me salvaste, aunque siempre has pensado que no lo necesitaba, ahora sólo espero que algún día no muy lejano te salves tu...
"En verdad os digo que el adiós no existe,
si se pronuncia entre dos seres que
nunca se encontraron es una palabra innecesaria.
Si se dice entre dos seres que fueron uno,
es una palabra sin sentido.
Porque en el mundo real del espíritu
solo hay encuentros
y nunca despedidas
y porque el recuerdo del ser amado
crece en el alma con la distancia
como el eco en las montañas del crepúsculo"
Khalil Gibran
1 comentarios:
Es un texto de una sinceridad tan brutal, que simplemente, te digo lo afortunados que en la " desdicha " sois: él por haberte conocido y tú por ser de un corazón de los que ya no existen ( aquellos que en cada zarpazo, tras sangrar, se hace más hermoso )
Besos, corazón
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